mal de altura
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CG: nm

CA: Medicina – Neumología; Enfermedades infecciosas.

CT: El mal de altura, o mal de montaña, se produce por una falta de oxígeno a grandes altitudes.

  • Los síntomas comprenden dolor de cabeza, cansancio, náuseas o pérdida de apetito, irritabilidad y, en casos más graves, dificultad respiratoria, confusión e incluso coma.
  • El médico diagnostica los males de altura basándose principalmente en los síntomas.
  • El tratamiento puede incluir reposo, descender a una altitud más baja y en algunas ocasiones tratamiento farmacológico, administración de oxígeno adicional o ambas cosas.
  • Estos trastornos pueden prevenirse ascendiendo de forma gradual y a veces tomando medicación.

A medida que aumenta la altitud, el porcentaje de oxígeno en el aire permanece constante, pero la presión atmosférica disminuye, lo que hace que el aire se vuelva más delgado, por lo que hay menos oxígeno disponible. Por ejemplo, en comparación con el aire que se encuentra a nivel del mar, el aire a unos 5800 m de altura contiene solo la mitad de oxígeno. En Denver (Estados Unidos), situado a unos 1615 metros sobre el nivel del mar, el aire contiene un 20 % menos de oxígeno.

La mayoría de las personas pueden ascender entre 1500 y 2000 m en un día sin problemas, pero aproximadamente el 20 % de las personas que ascienden hasta 2500 m y el 40 % de los que ascienden hasta 3000 m sufren alguna forma de mal de altura. La velocidad de ascenso, la altitud más elevada alcanzada y la altitud para dormir influyen en la probabilidad de desarrollar cualquiera de las principales formas del mal de altura.

F: MSD – https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/traumatismos-y-envenenamientos/mal-de-altura/mal-de-altura (consulta: 30.10.2022)

DEF: Cuadro clínico desencadenado por la ascensión rápida a alturas superiores a 2000 m, como consecuencia de la hipoxia y el descenso de la presión atmosférica.

F: DTMe – https://dtme.ranm.es/buscador.aspx?NIVEL_BUS=3&LEMA_BUS=mal%20de%20altura (consulta: 30.10.2022)

N: 1. – mal (nm): Adjetivo sustantivado, apócope de «malo». Enfermedad, dolencia.
– de (prep): Del latín de. Denota posesión o pertenencia.
– altura (nf): De alto (del latín altus) y -ura (del latín -ūra). altitud (elevación sobre el nivel del mar).
. [CIE-10: T70.2].
2. La primera vez que aparece en un documento en español registrado por el CORDE es en 1943. Autor: Gregorio Marañón. Título: Manual de diagnóstico etiológico. Páis: España. Tema: 15.Medicina. Publicación: Espasa Calpe, S.A. (Madrid), 1943.

No hay resultados en el Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Lengua Española (NTLLE), en el que habría que buscar el término por separado.

3. Cursa con astenia, anorexia, náuseas, vómitos, cefalea e insomnio (suele iniciarse por la noche); en casos graves puede originar edema pulmonar y, en ocasiones, edema cerebral. Puede tratarse administrando oxígeno, preferiblemente hiperbárico, y los síntomas remiten si se desciende a alturas inferiores.

4. La preferencia por «mal de altura», «mal de montaña», «puna» o «soroche» depende del contexto, el ámbito geográfico y los gustos personales.

5. Puede verse también con el complemento en plural: «mal de las alturas».
Se usa mucho más en la primera acepción usada en la definición y nota 3 de esta ficha terminológica.
Algunos autores usan el término «mal de altura» en un sentido más amplio, para englobar también las formas más graves de edema pulmonar o cerebral de las alturas.

6. El Diccionario de términos médicos (DTM) proporciona una segunda acepción para «mal de altura»: mal de altura crónico o enfermedad de Monge (Poliglobulia secundaria que aparece en habitantes de zonas muy elevadas expuestos permanentemente a hipoxia. Inicialmente es un mecanismo compensador, pero evoluciona a poliglobulia extrema (hematócrito superior al 70 %), hipoxemia crónica, hipertensión pulmonar y cor pulmonale crónico, lo que origina cansancio, cianosis, acropaquia, cefalea y torpor). SIN: enfermedad de los Andes, mal de altura crónico, mal de montaña crónico.

7. Los órganos afectados con mayor frecuencia por el mal de altura son

  • El cerebro (mal agudo de montaña y raramente, edema cerebral de las alturas);
  • Los pulmones (causando edema pulmonar de las alturas).

– Factores de riesgo: La probabilidad de sufrir mal de altura varía mucho de una persona a otra. Pero en general, el riesgo aumenta al

  • Sufrir una enfermedad previa por altitud;
  • Vivir a nivel del mar o a una altitud muy baja (por debajo de los 900 metros);
  • Subir a mucha altitud demasiado rápido;
  • Realizar un esfuerzo excesivo;
  • Dormir a demasiada altitud

Las personas que padecen diabetes, enfermedad de las arterias coronarias y enfermedad pulmonar obstructiva crónica leve (EPOC) no presentan mayor riesgo de sufrir mal de altura. Sin embargo, esas personas pueden sufrir dificultades provocadas por dichos problemas médicos crónicos a altitudes elevadas, como consecuencia de los bajos niveles de oxígeno en la sangre (hipoxemia). La buena forma física no protege contra el mal de altura. El asma generalmente no parece empeorar en las grandes alturas. Así mismo, una estancia de unas semanas en alturas por debajo de 3000 m no parece ser peligrosa para la mujer embarazada ni para el feto.

– Aclimatación: Con el tiempo, el organismo se adapta (aclimatación) a altitudes mayores incrementando la respiración y produciendo más glóbulos rojos (eritrocitos) para transportar oxígeno a los tejidos, así como realizando otras adaptaciones. La mayoría de las personas se pueden adaptar a alturas de hasta 3000 m en pocos días. Adaptarse a alturas más elevadas requiere muchos días o incluso semanas, pero algunas personas pueden, con el tiempo, llevar a cabo casi todas las actividades normales a alturas superiores a los 5300 m. Sin embargo, nadie puede aclimatarse por completo a vivir de forma permanente por encima de esa altitud.

8. Síntomas del mal de altura:

– Mal agudo de montaña: El mal agudo de montaña es una forma leve de mal de altura y la forma más frecuente. Por lo general, no se desarrolla a menos que la altitud sea de como mínimo 2440 metros, pero puede desarrollarse a altitudes más bajas en personas muy sensibles. Los síntomas suelen manifestarse al cabo de 6-10 horas del ascenso y a menudo comprenden dolor de cabeza, y uno o más de los síntomas citados a continuación: sensación de estar a punto de desmayarse, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, cansancio, debilidad o irritabilidad. Algunas personas describen los síntomas como similares a los de una resaca; los síntomas suelen durar de 24 a 48 horas. Raramente, el mal agudo de montaña puede progresar hacia un tipo más grave de mal de altura, denominado edema cerebral de altura.

– Edema cerebral de las alturas (HACE, por sus siglas en inglés): El edema cerebral de las alturas (HACE, por sus siglas en inglés) es un trastorno raro pero potencialmente mortal en el que el encéfalo se llena de líquido. El edema cerebral de las alturas causa dolor de cabeza, confusión y marcha inestable y descoordinada (ataxia). Si el trastorno no se reconoce y se trata en una etapa temprana, las personas afectadas pueden entrar en coma. Estos síntomas pueden evolucionar con rapidez de leves a potencialmente mortales, en apenas unas horas.

– Edema pulmonar de las alturas: El edema pulmonar de las alturas es una acumulación de líquido en los pulmones que aparece por lo general entre las 24 y las 96 horas posteriores a un rápido ascenso a más de 2500 m de altitud. Puede afectar incluso a personas que no presentan síntomas de mal de altura y es responsable de la mayoría de las muertes por mal de altura. Las personas que habitan a gran altitud pueden desarrollar una forma de edema pulmonar de las alturas llamada edema pulmonar de los residentes a una gran altitud, incluso si no descienden a una altitud más baja y luego regresan a la altitud elevada en la que residen. Las personas que viven a gran altitud y descienden a una altitud más baja para, por ejemplo, pasar unas vacaciones, pueden desarrollar edema pulmonar al volver a subir a su residencia, un fenómeno conocido como edema pulmonar de las alturas de reentrada. Las infecciones respiratorias, incluso aunque sean leves, pueden aumentar el riesgo de edema pulmonar de las alturas. Los síntomas son peores por la noche, cuando las personas se tumban y pueden empeorar con rapidez si el edema pulmonar de las alturas no se reconoce y se trata inmediatamente. Los síntomas leves incluyen de forma habitual tos seca y ahogo que aparecen con solo realizar un ligero esfuerzo; entre los síntomas moderados se incluyen dificultad respiratoria en reposo y una coloración azulada en la piel, los labios y las uñas (cianosis). Los síntomas más graves incluyen ahogo, esputo de color rosa o sanguinolento, cianosis grave y ruidos gorgoteantes al respirar. El edema pulmonar de las alturas puede empeorar rápidamente y provocar insuficiencia respiratoria, coma y muerte en unas pocas horas.

9. Respecto al término en inglés altitude sickness (también altitude disease o high altitude sickness), Fernando A. Navarro aclara que la mayor parte de los médicos utilizan los términos altitude sickness y mountain sickness como si fueran sinónimos estrictos. Otros, en cambio, usan altitude sickness (mal de las alturas) como término más genérico, que englobaría tres formas clínicas: mountain sickness (mal de montaña, soroche), altitude pulmonary edema (edema pulmonar de las alturas) y altitude cerebral edema (edema cerebral de las alturas).
En los textos especializados es frecuente distinguir incluso dentro del concepto de mountain sickness una forma aguda (acute mountain sickness o Acosta’s disease, descrita en el siglo XVI por el jesuita español José de Acosta en la sierra de Lima) y otra crónica (chronic mountain sickness o Andes disease, que corresponde a la policitemia de las alturas).

10. Interrelación cultural: Podemos mencionar el libro Into Thin Air: A Personal Account of the Mt. Everest Disaster ((Mal de altura: la gran tragedia del Everest) de Jon Krakauer, publicado en 1997 y adaptado al cine. Como proyecto español, cabe mencionar la película La cima dirigida por Ibon Cormenzana en 2022.

F: 1. DLE – https://dle.rae.es/mal?m=form; https://dle.rae.es/de?m=form; https://dle.rae.es/altura?m=form (consulta: 30.10.2022); DPD – https://www.rae.es/dpd/mal (consulta: 30.10.2022); DTMe – https://dtme.ranm.es/buscador.aspx?NIVEL_BUS=3&LEMA_BUS=mal%20de%20altura (consulta: 30.10.2022). 2. CORDE (consulta: 30.10.2022); NTLLE (consulta: 30.10.2022). 3 a 6. DTMe – https://dtme.ranm.es/buscador.aspx?NIVEL_BUS=3&LEMA_BUS=mal%20de%20altura; https://dtme.ranm.es/buscador.aspx?NIVEL_BUS=3&LEMA_BUS=mal%20de%20altura%20cr%C3%B3nico (consulta: 30.10.2022). 7 y 8. MSD – https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/traumatismos-y-envenenamientos/mal-de-altura/mal-de-altura (consulta: 30.10.2022). 9. COSNAUTAS/LIBRO ROJO (consulta: 30.10.2022). 20. Agapea – https://www.agapea.com/libros/MAL-DE-ALTURA-LA-GRAN-TRAGEDIA-DEL-EVEREST-9788498291452-i.htm (consulta: 30.10.2022); https://www.filmaffinity.com/es/film667540.html (consulta: 30.10.2022).

SIN: apunamiento, enfermedad de Acosta, enfermedad de los aviadores, mal de alta montaña, mal de altura agudo, mal de montaña agudo, puna, soroche; enfermedad de las alturas, mal de montaña (en función del contexto)

F: DTMe – https://dtme.ranm.es/buscador.aspx?NIVEL_BUS=3&LEMA_BUS=mal%20de%20altura (consulta: 30.10.2022)

RC: enfermedad, síndrome.