gota fría
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CG: nf

CA: Ciencias de la Tierra y del Espacio – Ciencias de la Atmósfera – Meteorología.

CT: Del 19 al 21 de octubre de 1982 se desató un fuerte temporal de lluvia sobre el Levante español. Cayeron más de 400 mm de lluvia en 24 horas en algunos puntos, lo que provocó crecidas y desbordamientos de ríos y torrentes y la rotura de la presa de Tous, causa inmediata de la multiplicación de las negativas consecuencias del episodio. Hubo que lamentar la muerte de 38 personas e inmensos daños materiales, que se evaluaron en 50 000 millones de las pesetas de entonces. Poco después de los hechos, los meteorólogos del Instituto Nacional de Meteorología Francisco García Dana, Ricardo Font y Ángel Rivera, con la colaboración de otros funcionarios del mismo Instituto, publicaron un extenso informe técnico, en cuya introducción, entre otras cosas, se comenta que el origen de esta situación es la formación de una gota fría sobre el Norte de Marruecos y Argelia. Otros episodios de lluvias fuertes, como los de octubre de 1948, octubre de 1957, octubre de 1966, octubre de 1973 y octubre de 1977, también se asocian, en el citado informe, a la presencia y acción de una gota fría.

F: DIVMETEO – http://cort.as/-Sk-J (consulta: 19.10.2019)

DEF: Masa de aire frío que se ha separado de otra situada a mayor latitud durante el proceso que dio lugar a una depresión desprendida de la corriente básica de poniente (en la que inicialmente estaba incluida), en virtud del tránsito de una circulación zonal a otra meridiana.

F: VRAC p. 492

N: 1. – gota (nf): Del latín gutta. Pequeña porción de un líquido, con forma esferoidal.
– fría (adjf): Forma femenina del adjetivo «frío, a» (del latín frigĭdus); superlativo irregular «frigidísimo», culto; regular «friísimo». Que tiene una temperatura inferior a la ordinaria o conveniente.

  • Uso metonímico (parte/todo): gota de aire frío.
  • La expresión «gota fría» viene del término alemán kaltlufttropfen, cuya traducción aproximada es «gota de aire frío», que empezó a utilizar la escuela alemana de meteorología hacia 1886 para indicar que existe una depresión en las capas altas de la atmósfera, sin o con débil reflejo en superficie, en cuya parte central se encuentra el aire más frío.

2. Existen dos acepciones básicas y generales sobre el concepto de gota fría:

  • La primera se fundamenta en la simplicidad y el fácil uso de este popular concepto meteorológico como un «comodín», sin base científica alguna, que sirve para explicar ciertas situaciones meteorológicas de fuerte impacto social.
  • La segunda está basada en los conocimientos adquiridos por la ciencia meteorológica en el devenir de los años.

3. La primera vez que aparece en un documento en español registrado por el CORDE es en el periodo 1471 – 1476, pero no es aplicable a nuestro ámbito como tampoco lo son los resultados restantes (de 1885 a 1903).
Aplicado a nuestro ámbito, la primera vez que aparece recogido en un documento en español registrado por el CREA es en 1984. Autor: Prensa. Título: El País, 02/06/1984: Descenso de las temperaturas. País: España. Tema: 01.Meteorología. Publicación: Diario El País, S.A. (Madrid), 1984.
Ningún resultado en el Nuevo Tesoro Lexicográfico de la Lengua Española (NTLLE), en el que habría que buscar el término por separado.
4. Se mantiene activa, produciendo fuertes precipitaciones, mientras perdura la asimetría de los vientos que la rodean, y se desplaza obedeciendo al más intenso.
5. El informe del Instituto Nacional de Meteorología (octubre de 1982) no se refiere a la gota fría como causa única del desastre de 1982 y semejantes, pero eso no se entendió muy bien y una asociación automática entre gota fría y desastre meteorológico caló profunda y erróneamente en el mundo periodístico y entre el público en general. Gota fría se ha tomado, desde entonces, como sinónimo de desastre meteorológico, incluyendo, no sólo lluvias intensas, sino incluso fuertes vientos. Así, cuando el 2 de octubre de 1986 un miniciclón cuasi tropical pasó sobre la ciudad de Palma, provocando la destrucción de la feria náutica allí instalada, se habló de gota fría. El uso del término gota fría como sinónimo de una cierta diversidad de fenómenos meteorológicos violentos y dañinos no hay duda que es cómodo, evita largos circunloquios.
6. En el seno del Instituto Nacional de Meteorología se ha intentado a posteriori romper esa asociación automática, tratando de no usar el término gota fría y sustituyéndolo por el de DANA (siglas de Depresión Aislada en Niveles Altos y, también —afortunada coincidencia— el segundo apellido del valioso y querido meteorólogo Francisco García Dana, a quién ya nos hemos referido). Pero el término DANA no ha tenido una buena acogida popular y la gente sigue refiriéndose a la gota fría, no en su sentido técnico, sino como sinónimo de fenómeno atmosférico violento, pensando, muy especialmente, en los peligrosos temporales otoñales mediterráneos.
7. En el ámbito científico y profesional, desde los años cincuenta se vino utilizando el término gota fría, traducido del equivalente alemán kaltlufttropfen, para describir un tipo específico de perturbación atmosférica. Gota fría, técnicamente hablando, es una depresión (o borrasca) aislada en niveles atmosféricos altos, formada por aire frío. En su sentido más estricto la denominación está reservada a esas depresiones frías aisladas cuando todavía no repercuten en ningún tipo de perturbación en los niveles atmosféricos más bajos. Vamos a prescindir aquí de esta restricción que, por otra parte, no tiene equivalencia en la terminología anglosajona. La literatura inglesa se refiere a la gota fría con la denominación de cut-off low (dépression coupée, en francés), que tal vez podríamos traducir literalmente como depresión desgajada (en el sentido de separada de la circulación general).
El término «gota» puede sugerir «pequeñez», pero la gota fría no es una estructura pequeña. Es corriente que su diámetro alcance o supere los 2000 km.
8. La gran diferencia respecto a otras situaciones, sería que cuando una borrasca o un frente de lluvias nos afecta se puede afirmar que toda la masa de aire que nos envuelve, hasta las capas más altas, están inestables. En cambio, con una gota fría o DANA la perturbación se localiza y aísla a partir de una altura determinada.
Pero entonces ¿qué provoca que estas situaciones traigan lluvias torrenciales? Debe haber un mecanismo en la atmósfera que desencadene la inestabilidad y no es otro que la llegada de aire húmedo a esas capas altas, el cual se enfriaría súbitamente al interaccionar con temperaturas de menos de -25 o incluso -35 ºC a unos 5500 metros. La condensación de ingentes cantidades de vapor de agua produce nubosidad importante y con ellas las precipitaciones torrenciales.
9. No debe confundirse con la acepción de «gota fría» aplicada al ámbito de la Metalurgia.

F: 1. DLE – http://cort.as/-Sk3U; http://cort.as/-LKDw (consulta: 19.10.2019); Elagora – http://cort.as/-Sk0g (consulta: 19.10.2019). 2. AEMET – https://n9.cl/2o8w (consulta: 26.10.2019). 3. CORDE; CREA (consulta: 19.10.2019); NTLLE (consulta: 19.10.2019). 4. VRAC p 492. 5 a 7. DIVMETEO – http://cort.as/-Sk-J (consulta: 19.10.2019); FCB. 8. Elagora – http://cort.as/-Sk0g (consulta: 19.10.2019). 9. Sierterm – http://cort.as/-Sk18 (consulta: 19.10.2019); FCB.

SIN: gota de aire frío, cúpula de aire frío. (en función del contexto)

F: VRAC p. 492; DTCT pp. 563 y 987.

RC: borrasca, DANA.